EL VALOR DE LAS COSAS NO ESTA EN EL TIEMPO QUE DURAN, SINO EN LA INTENSIDAD CON QUE SUCEDEN
Entrevistas y Artículos
Martes, 23 de Septiembre de 2008 a las 00:00

HISTÓRICO E INOLVIDABLE

En primer lugar me gustaría agradecer a AEMA la oportunidad que me brinda para expresar y valorar lo acontecido este fin de semana en Murcia, y en especial a Luis Maroto, un incondicional, sufridor y amante de la marcha atlética, que me enroló para este cometido.
Hoy día, la Región de Murcia es conocida como un referente puntero en la promoción de la marcha atlética, por calidad y cantidad de atletas que se deciden por esta especialidad. Asimismo, desde los años noventa del pasado siglo, se han organizado multitud de pruebas de marcha atlética entre las que destacan el Campeonato de España de ruta, el Día Nacional de Marcha Atlética, el Criterium Nacional para categorías menores o el Gran Premio Internacional de Cieza. Por las calles de la Perla del Segura han marchado lo mejor de la disciplina, tanto a nivel nacional como a escala internacional.
Sin embargo, desde el Campeonato de España de marcha en ruta de 1989, la ciudad de Murcia estaba huérfana de pruebas importantes de la disciplina, que con espléndidos éxitos ha ensalzado al atletismo español. Cuando por el mes de febrero, planteamos a las instituciones públicas murcianas, la oportunidad de organizar la Final de la IAAF Race Walking Challenge, estábamos convencidos del éxito de la prueba, pero no de la extraordinaria acogida por parte de todos los agentes involucrados en dicho evento.
Hay que elogiar el trabajo de Alkasport, en su primera experiencia organizativa, con la imprescindible colaboración y patrocinio de las administraciones públicas locales y regionales de Murcia. La empresa afincada en Canarias no tiene, a día de hoy, el derecho oficial, comercial y protocolario de figurar como organizador del evento atlético. Sin embargo el trabajo, la entrega y valor moral de la prueba pertenece a Alberto Armas y su equipo de confianza. Sin lugar a dudas, el pasado 21 de septiembre vivimos un extraordinario espectáculo deportivo y social en la Gran Vía de Murcia.
En lo deportivo se pudo ver una perfecta conjunción de lo que debe de ser un evento promocional y elitista en un mismo espacio deportivo al alcance de todos. Disfrutamos con la marcha de los más pequeños, de aquellos que emulan a Pakillo y Jefferson. Los atletas de las categorías benjamines y alevines abrieron el tarro de las esencias. Brillante victoria de Manuel Bermúdez, inconmensurable y espléndido, con un alarde de técnica y espontaneidad, que debe de avergonzar a los que critican el gesto de la marcha atlética por antiestético y antinatural. En la alta competición, participación de lujo en las pruebas de 20 kilómetros. Las calles de Murcia no irradiaban tanta luz por la fulgurante fuerza de Lorenzo, que también hizo de las suyas, sino por el reflejo cegador de los metales preciosos que colgaban del cuello de tan ilustres invitados a la fiesta de la marcha internacional. Medallistas mundiales y olímpicos como Pakillo, Jefferson Pérez, Platzer, Feitor, Rigaudo, Tsoumeleka, Saville, Santos, Markov, Ghoula… Lamento algunas, pero muy importantes bajas, provocadas por cuestiones físicas o personales, como dos de los grandes de nuestro atletismo, Jesús Angel García Bragado y María Vasco, o bien alguna pérdida de última hora por conexiones de vuelo. Sobre el resto de atletas, que no dieron señales de vida o declinaron competir, me quedo con el comentario de Jerffersón Pérez en la rueda de prensa previa a la competición y volver a sentenciar que, prefiero estar en la fiesta de la marcha atlética internacional, entre atletas que están fuera de cualquier sospecha fraudulenta, frente aquellos a los que se les cuestionan sus logros deportivos.
Brillante victoria en féminas de la portuguesa Susana Feitor, que me había comentado que ya tenía ganas de conocer Murcia y Cieza. Emotivas y alegres palabras de Kjersti Platzer, dos veces subcampeona olímpica y ganadora de la Challenge Mundial, que estuvo arropada en el podium por todas las atletas que han estado disputando el Circuito Internacional, durante todo el año.
En hombres, brillante terna la que disputó la victoria. Una vibrante y apasionante competencia entre Pakillo, Jeffeson Pérez y Jared Tallent. Al final “reparto de puntos”, Pakillo se despidió de la temporada con una sensacional victoria y olvidó momentáneamente la discreta actuación de Pekín. Jefferson que se llevó el cariño y la entrega de los miles de aficionados de la colonia ecuatoriana, que abarrotó ¡qué digo! inundó y reventó las calles de Murcia de banderas del país andino. Y la sensación y revelación del momento, el jovencísimo Jared Tallent, que aparte de vivir su primera experiencia olímpica el pasado agosto, y franquear la muralla china con un suculento botín (bronce en 20 Km. y plata en 50 Km.), se alzó con el premio de 30.000 dólares que ofrecía la Federación Internacional a los ganadores de la IAAF Race Walking Challenge.
Si el nivel deportivo fue magistral, la dimensión social del evento fue infinita. Entre los atletas se vivieron momentos de juego limpio y camaradería. A todos nosotros nos mueve el carácter competitivo de nuestra actividad deportiva, pero quiero reseñar el ambiente de amistad y compañerismo que se manifiesta en la marcha internacional y que nos lleva a compartir vivencias únicas durante todo el año. En esta prueba deportiva hemos despedido a dos de los grandes de la marcha. Se dieron a conocer para el gran público por sus medallas en los Juegos Olímpicos de Atlanta 96. Jefferson Pérez consiguió el oro mientras que Ilya Markov se alzó con la plata en 20 Km. Desde entonces han engrandecido no sólo sus carreras deportivas con grandes gestas. También han sido responsables de ensalzar una brillante etapa de la marcha atlética internacional. Nos han hecho estar muy orgullosos con sus acciones y también de ilusionarnos para estar a su altura deportiva y personal.
Por último, he querido dejar la especial participación y entrega del público. Con sus vítores y ánimos nos infundieron la energía que necesitábamos para acabar con una agotadora competición que se disputó con unas duras condiciones de calor y humedad. Como dato anecdótico reseñar el “gorila” que tuvo que disponer la organización para escoltar a Jefferson Pérez, mientras que éste se disponía a calentar y preparar la competición. Era fascinante el seguimiento, que la colonia ecuatoriana en España (venidos incluso de Madrid y Barcelona), hizo de su ídolo y referencia mundial. Jefferson Pérez es el símbolo y el emblema que une a un país entero. Lamentable y forzosamente por motivos económicos, Ecuador tiene dispersados por todo el mundo a compatriotas que están alejados de sus raíces y de la tierra que les vio nacer. Fue vibrante su participación y contribución, no sólo con Jefferson, sino con todos los atletas. Como ejemplo recuerdo el calentamiento que hice en compañía de Pakillo, gran rival deportivo del ecuatoriano, y que fue alentado por aficionados murcianos y ecuatorianos. Desde primera hora de la mañana, imperó el deporte y el buen ánimo hasta la entrega final de trofeos. Sencillamente un día HISTÓRICO E INOLVIDABLE.
Escrito por Juanma Molina para la Asociación Española de Marcha Atlética.
Montaje Fotográfico por Antonio Camacho
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Jueves, 22 de Febrero de 2007 a las 00:00

Blanca acoge a las mejores escuelas

La Marcha Atlética es la disciplina del atletismo español que más alegrías nos ha brindado en los grandes eventos deportivos. Desde que en 1978 Jordi LLopart lograra la primera medalla de oro internacional del atletismo español, en los Europeos de Praga, muchos han sido los hitos alcanzados por los atletas españoles de la disciplina. La primera medalla en unos Juegos Olímpicos (JJOO) para el atletismo masculino, la conseguida por Jordi LLopart en Moscú´80, la primera del atletismo femenino, la de María Vasco en los JJOO de Sydney 2000, las medallas en Mundiales de José Marín, la primera presea de oro para un atleta, la que consiguió Dani Plaza en los históricos JJOO de Barcelona´92 y un sinfín de memorables hazañas de los andarines españoles.
Las grandes gestas trazadas por los periodistas deportivos han servido para dignificar el trabajo constante e infatigable de los atletas y alcanzar el reconocimiento social de la disciplina. Sin embargo tras los logros deportivos de la especialidad existe un trabajo de arduo sacrificio embriagado de la ilusión y altruismo necesarios de ilustres entrenadores que han mantenido viva la pasión por el deporte. En el obligado resumen de la trayectoria de los grandes atletas se encuentra el trabajo del primer gran artífice de la marcha, el añorado Moisés LLopart, quien fundó la escuela catalana de manos de los dos grandes atletas que iniciaron los primeros y difíciles años 70 para el atletismo español, José Marín y su hijo Jordi LLopart. A partir del germen plantado en la ciudad barcelonesa de El Prat, se inició la primera y más potente escuela de marcha, la catalana. A partir de ese momento, muchos han sido los núcleos de marcha que suscitaron la admiración de los primeros románticos de la marcha. Alberto Jiménez reunió bajo su disciplina a los madrileños Miguel Ángel Prieto y Jesús Ángel García Bragado, cuyos éxitos internacionales fueron los aldabonazos necesarios para crear la escuela madrileña, mientras que el añorado Manolo Alcalde, gran atleta que se formó bajo las ordenes de Moisés LLopart, cimentó la potente escuela andaluza.
El embrión de los años 70 y 80 del pasado siglo tiene su continuidad, hasta nuestros días, con infatigables técnicos que transmiten sus conocimientos y buen hacer a sus respectivos atletas. Uno de los más grandes descubridores de talentos deportivos lo encontramos en la persona de Don Marcos Flores, incansable y entusiasta forjador de grandes atletas que ha continuado la tradición de la escuela catalana. El atletismo español le debe, al entrenador de Viladecans, muchos de sus grandes éxitos, a través de atletas que dieron sus primeros pasos deportivos como Massana, Vasco, Díaz, Sobrino, Márquez, Peréz…etcétera.
En los últimos años hemos sido espectadores de una revolucionaria transformación de la marcha española, liderada por técnicos que han mantenido patente el liderazgo de la disciplina en el atletismo nacional. El técnico José Antonio Carrillo supo hacer con el atleta Fernando Vázquez el tándem perfecto para la evolución de una auténtica cantera de marcha que ha hecho de la Escuela de Murcia una de las más potentes. El trabajo infatigable de Araceli Lorente hace del núcleo de marcha de Alicante una de las escuelas que más atletas ha aportado a la selección nacional en categorías menores. Los éxitos deportivos de los accitanos Paquillo Fernández y Alejandro Cambil sirven de acicate para los técnicos Jacinto Garzón y Manolo Segura. Sin olvidarnos, en este somero repaso, del excelente trabajo que se advierte por los técnicos gallegos, castellanos y leoneses… es fácil identificar donde se encuentra actualmente el potencial de la marcha española. Las Escuelas de Andalucía, Murcia y Alicante demuestran la cantidad y calidad de sus integrantes por lo que el panorama nacional requería de una competición donde poder aglutinar el potencial de las categorías bases desde las edades más tempranas (Benjamines) hasta los que empiezan a ser el recambio generacional de los actuales medallistas españoles (los atletas de categoría Junior).
Aprovechando la celebración del Campeonato Regional de Marcha en Ruta 2007, el pueblo de Blanca acogerá por primera vez el Trofeo Levante. Interescuelas de Marcha Atlética, en el que se dará cita lo más granado de las canteras del sur de España en la disciplina, así como la participación de los atletas de la comunidad de Castilla La Mancha.
Para mí, siempre ha sido motivo de satisfacción e incentivo los elogios que he recibido al formarme como atleta y persona en la escuela del Club Atletismo Athleo. Competir por toda España ha resultado siempre un revulsivo para seguir mejorando y ante todo saber que el trabajo, que se está realizando en esta parte de la Península, es reconocido por los aficionados y técnicos de otros lugares con una extraordinaria trayectoria e historial.
Por todo ello creo que el próximo sábado 10 de febrero asistiremos en el municipio de Blanca a uno de los eventos deportivos con un mayor marcado interés por las bases y por los futuros protagonistas de los grandes eventos deportivos, en los que a buen seguro mantendrán el excelente nivel del deporte de alta competición en pro de una actividad ejemplarizante a favor de la educación de nuevas generaciones.
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Miercoles, 06 de Septiembre de 2006 a las 00:00

El Portazgo nombra socio de honor a Molina

Palabras pronunciadas en el acto de presentación de actividades del Grupo Senderismo y Montaña El Portazgo
Foto: Ciezanet

Cuando hace cosa de 15 días recibí la llamada de mi amigo Genaro para comunicarme la decisión de la junta directiva de nombrarme socio de honor del Grupo de Senderismo y Montaña EL PORTAZGO me causó un sentimiento de extrema responsabilidad que me halaga y me llena de satisfacción por la confianza que se me ofrece.
El senderismo, es la práctica física más accesible para disfrutar y saborear del contacto con la naturaleza por el medio de locomoción más natural que poseemos los humanos: la marcha. No necesitamos un equipamiento deportivo comercial ni elitista, que son promocionados en una sociedad de consumo, en la que se pretende incentivar la práctica deportiva mercantil con productos, en la mayoría de los casos, extravagantes e innecesarios. Acercar a la persona al medio natural a través de caminos balizados recuperando las vías tradicionales de comunicación, es el objetivo del senderismo, que para mi, es el deporte no competitivo más tradicional, popular e históricamente más desarrollado en nuestro municipio. Si los datos de la práctica organizada se remontan hace más de 30 años cuando se inició la andadura del Centro Excursionista Ciezano o las actividades de la Organización Juvenil Española… el gusto por disfrutar de caminos y senderos naturales, por los ciezanos, se diluyen en el tiempo y llegan a nuestros días con el incentivo de las actividades y el proyecto ambicioso de chiflados que no reniegan de un estilo de vida alejado de la vida mecánica e individualizada que generan actitudes robotizadas y falta de valores.
El Grupo El Portazgo no se conforma con organizar actividades que se limiten a sus socios, sino que abre el abanico de oportunidades a todo aquel que quiera disfrutar y amar de la naturaleza.
Fomenta en jóvenes y no tan jóvenes todas aquellas recomendaciones y consejos que respeten y cuiden de nuestro entorno.
Muchos ciezanos han descubierto la belleza de los parajes del término de la vega alta, a tan sólo unos kilómetros de las puertas de sus casas, sin imaginarse que un domingo por la mañana, al levantarse de sus camas, iban a deleitarse con la bravura del río Segura por el paso del Cañón de Almacenes con la privilegiada atalaya que proporciona la senda de la Mulata.
Organizan cursos que aleccionen sobre los fundamentos básicos del senderismo y así poder familiarizarse con elementos de señalización, grados de dificultad o tipos de recorridos que puedan hacer los senderistas.
Contribuir a la promoción de iniciativas de participación social para la conservación del patrimonio natural y la mejora de la calidad ambiental es unas de las prioridades que marcan la orientación de los objetivos de la entidad. La señalización del Pequeño Recorrido Mu 80 que une la La Isla, a la entrada del municipio por la carretera de Calasparra hasta en el enclave rural del Horno, es un ejemplo significativo de la recuperación de elementos naturales, patrimoniales y etnográficos que plasman la idiosincrasia de Cieza y la preservación del legado histórico y ambiental al que se compromete El Portazgo.
El Compromiso que se extiende a la desinteresada acción de disfrutar de una cerveza bien fría en los locales del Grupo. Modélico local en el fomento educativo, pedagógico y asociativo así como en la sala que alberga el espacio más trascendente: el bar, por supuesto.
Pero a mí, la razón que más me reconforta al nombrarme socio de honor de El Portazgo, no es sólo el compromiso serio y responsable de sus acciones, sino las que coordina a favor de otras instituciones que trabajan también por una sociedad solidaria y más justa, como la muestra fotográfica a favor de mis amigos de AFEMCE y con la que colaboran de forma altruista.
Gracias por dedicarme un sincero y sentido homenaje en una de las temporadas deportiva que más amargamente he concluido, pero que me han reportado interesantes y ricas experiencias personales. MUCHAS GRACIAS DE TODO CORAZÓN.
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Martes, 15 de Agosto de 2006 a las 00:00

Medallas y lo que no son

La última jornada de los Campeonatos de Europa de Atletismo nos deparó momentos inolvidables que han contribuido a promocionar y exhibir el potencial atlético de la selección española. Los Europeos son el evento atlético con mayor solera tras la fiesta cuatrienal de los Juegos Olímpicos. La disputa de medallas internacionales sin el juego de estadounidenses y africanos multiplican las opciones de éxito de nuestro país, lo que motiva a muchos atletas para afinar su preparación física y psíquica de cara a un evento que se celebra cada cuatro años y que concluye en la ciudad sueca de Goteborg con su décimo novena edición.
Entre los veteranos de la selección siempre se escucha la ley del tercio, una curiosa predicción de resultados, que de forma empírica ha demostrado su eficacia a lo largo de las competiciones internacionales en las que he participado. El sistema fácil de aplicar consiste en enunciar: Un tercio de los atletas obtendrán los resultados conforme a su correcta planificación, otro tercio rendirán por encima de lo esperado, incluso por ellos mismos y el último bloque no cumplen las expectativas y cuajan una decepcionante actuación echando a la borda el trabajo de toda la temporada.
El presidente de la Federación se animó a pronosticar un resultado contundente basado en el optimismo y las estadísticas que ofrecen las marcas personales y los resultados a lo largo de la temporada, pero que sin embargo no reflejan variables que se escapan de cualquier lógica matemática, las cuales juegan a favor y otras veces en contra. Lo que está claro, es que el potencial de las selecciones de atletismo se miden por la cantidad de finalistas que se cosechan, es decir, el número de atletas situados entre los ocho primeros de la clasificación final, lo que nuestro presi analiza para motivar a la opinión pública de nuestras opciones de medalla, que algunas veces se materializan en preciados metales y otras se enmascaran en medallas latentes que preludian el potencial necesario para obtenerla en próximos eventos. La clasificación general arroja un saldo positivo para nuestros intereses, nos situamos segundos por el número de medallas y, lo que es más importante, terceros en el computo total de finalistas, con 26 atletas entre los 8 mejores de sus respectivas disciplinas. Excelente resultado sólo superado por la impecable actuación que tuvimos en los Europeos del 2002 en Munich, en donde más del ochenta y cinco por ciento de las medallas latentes se transformaron en relucientes preseas de oro, plata y bronce. En fin, un brillante acontecimiento atlético aderezado con los aplausos y ánimos de un versado público escandinavo, que abarrotó los siete días de competición en jornadas de mañana y tarde, ¡Ah, por cierto! las entradas llegaban a superar los 90 euros ¡Menos mal que el atletismo no vende!.
Juan Manuel Molina
Articulo publicado en periódico El Faro de Murcia.
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Lunes, 14 de Agosto de 2006 a las 00:00

Despreciar lo que se puede perder por Ibarra

Aquel púgil se había preparado a conciencia. Más de quinientos asaltos, cientos de kilómetros de footing, docenas de horas de haciendo sombra, miles de golpear el saco, vida monacal, alimentación que negaba el placer de comer, madrugadas en busca del alba, meses de ascética existencia a la espera de esos doce asaltos que podían darle el título anhelado. Sonó el gong y el boxeador que acaparaba los sueños se fue hacia el centro del ring, que es el lugar que ocupan los campeones. Adelantó su mano izquierda, amartillando su poderosa derecha. Un instante, la curva trayectoria de la zurda enemiga viajó hacia su hígado desguarnecido. Sintió un dolor agudo, terrible a la derecha de su cintura. Miró sin ver. Cuando comprendió lo que había sucedido supo que había perdido por K.O. Sin lanzar un solo golpe. Sin tomar apenas conciencia de lo ocurrido. Meses, años de renuncia, de esfuerzo y sacrificio, se habían derrumbado con un solo golpe. Había bastado un segundo.

Mucho más duró la esperanza de Juanma Molina, el paradigmático atleta ciezano que tiene las agallas suficientes de competir con los mejores y de caminar hacia el doctorado que lo capacite para enseñar lo que sabe. Diecisiete kilómetros de marcha en la terrible exigencia de unos campeonatos de Europa, dan mucho para pensar, para sufrir, para calcular, para ilusionarse, para soñar con un puesto de honor que siempre estuvo a su alcance.

Porque ahí anduvo el riesgo del paisano. En su esfuerzo final hacia la cumbre, ocupada por otro español, pero en la que quedaban dos peldaños pidiendo ocupante. Y como la petición se hacía con urgencia, el paisano respondió de manera afirmativa jugándose el todo por el todo.

En las grandes citas atléticas, los deportista compiten con sus adversarios y esperan la sentencia de las máquinas. La técnica, perfectamente evolucionada, mide los resultados individuales en fracciones imperceptibles de tiempo o de espacio y determina que un milímetro, o una centésima de segundo certifica con precisión incontestable lo que cada competidor ha conseguido con su esfuerzo, amamantado durante años de esfuerzo y de renuncia.

En los europeos, hemos visto cómo una centésima de segundo otorga una medalla de oro a un bolsista y cómo un solo centímetro reparte los metales en el lanzamiento del peso. La precisión de las máquinas eran iguales e inmutables para todos.

Pero Juanma Molina y Benjamín Sánchez, en Goteborg, como Miguel Ángel López en Pekín, han elegido una especialidad deportiva en la que la imperfección del ojo humano ( hay que suponer que de unos jueces bien intencionados) decide si el cuerpo ha estado una fracción de segundo en el vacío, o si hubo un instante imperceptible en el que los pies perdieron a la par el contacto con el suelo.

Juanma sabía perfectamente, tras los dos avisos iniciales, que la espada de Damocles pendía sobre su cabeza. Y pudo elegir entre la actitud conservadora, complaciente y tranquila que le hubiera proporcionado un quinto o sexto puesto (que los demás oponentes quedaban demasiado lejos para infundir temores) que hubiera certificado una clasificación digna.

Pero Juanma tiene alma de gladiador y mantiene la esencia indomable del deportista y para su coleto, debió decirse:

«Yo no he venido aquí a ser quinto».

Y se la jugó. Y yo, modesto servidor de ustedes y admirador de Juanma, desde el rincón marinero donde me remanso, sentí el irrefrenable alborozo de asistir al agón que hizo a los griegos padres del deporte . Y aposté mi entusiasmo (poca cosa, en verdad) por un hombre que apostaba todo su caudal al ganar o morir, rechazando el conformismo de las medias tintas. Y eso, sabiendo mejor que nadie, que le vigilaban los ojos desconfiados de quienes podían anidar en los criterios que no tienen las máquinas, el convencimiento -o, cuando menos, la sospecha- de que no hay dos sin tres y el atleta murciano volvería a equivocarse.

En el auditorio ciezano, los amigos, vecinos, paisanos y familiares de los atletas , sufrieron la más terrible de las decepciones. Quizás los miedos que se asomaron a los comentarios previos, tras el primer aviso, y especialmente luego del segundo, encontraron la respuesta del «ya me lo temía yo», por encima de otros razonamientos. Quizás. Pero pienso que Juanma Molina hizo lo que tenía que hacer. Cierto que esa eliminación era incluso más dolorosa que el K.O. de aquel púgil que no vio venir el golpe. Pero cierto también que el riesgo, conscientemente asumido, valora más al atleta que supo jugarse más que nadie, porque nadie como él ha trabajado para buscar un podio que se le escapaba.

Un quinto o sexto lugar, a estas alturas, puede ser, y es, un objetivo plausible para la mayoría de los atletas que compiten en un campeonato de Europa. Significa estar entre los mejores. Pero los mejores lo son más cuando se reduce el grupo al que pertenecen. Y Juanma Molina piensa, pensó al menos el martes, que sólo se pertenece a la esencia de los mejores cuando se pisan los escalones y se acarician los metales.

Me dolió la descalificación de un atleta cuyos esfuerzos sin tasa se rompieron por causa de un ojo ajeno, al que no atribuyo actitud injusta alguna. Pero seguro estoy de que Juanma se jugó más que yo, y más que todos los que andábamos prestos al aplauso.

Por eso se me antojó tan grande en el abandono obligado como en las jornadas en que se adornó con el oropel de los triunfadores. Y su gesto íntimo, aunque espiado por la cámara, en que se santiguó aceptando la pérdida de la clasificación discreta, me pareció que el hombre que sueña con la enseñanza, daba su primera lección , que sólo los grandes saben explicar en la derrota, aplicando la norma de Publio Sirio: «Hay que despreciar todo lo que se puede perder».
Publicado por Juan Ignacio de Ibarra en periódico La Verdad el 13 de agosto de 2006
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Viernes, 11 de Agosto de 2006 a las 00:00

Carta de Antonio Fuentes

Hola Juan Ma:

Atiendeme un momento amigo: ERES UN CAMPEON, y eso se lleva en la sangre. Lo que te ocurrió a lo largo de los 20 kms son hechos meramente circunstanciales que no quitan merito a la grandeza y humanidad de un deportistas. Y por encima de toda la gloria del exito está la persona humana y en eso tu eres grande tio. El problema es que en esta puta vida toda la infraestructura deportiva y la gente está con lo ganadores... que me parece bien..... pero deberiamos estar más al lado del que las cosas no le salen, por la razón que sea. Es real como la vida misma, en la sociedad solo nos interesa el que la vida le sonrie, el que sufre, que se joda, pues no es así... yo no pienso de esa manera, hay que estar con la persona, atleta.... en todo momento. Te tienes que sentir muy satisfecho de ser como eres, de estar donde estas y de la oportunidad que te ha dado la vida de hacer algo que te gusta. Eres un ejemplo a seguir. Piensa que cuando se juega en la vida, unas veces se gana y otras no se gana, "nunca se pierde". Se pierde cuando dejamos de respirar o se van nuestros seres queridos. !Eso si es perder¡. Lo que te ha ocurrido últimamente, en la marcha, son circunstancias de la vida. Hoy estas mas arriba o más abajo, pero sigues estando ahí. Los que nos sentimos amigos tuyos, aunque te conozca hace poco, te valoramos tal y como eres. Recuerda que amigo es el que está a tu lado no por las medallas, por la pasta que tengas, por tu ideología... o por lo que seas en la vida, sino por lo que es JUAN MANUEL MOLINA como ser humano. Y ahí siempre econtrarás al belloto-andaluz, pues mi madre me enseño a valorar la calidad humana y es la mejor herencia que me pudo dejar en la vida. No le des más importancia al pasado. Hoy es un día nuevo, vivelo, disfrutalo y piensa que lo que has conseguido hasta ahora es porque te lo mereces, tienes calidad como deportista, y sabes que es obra de trabajo y sacrificio. ¡Hoy es un día nuevo! Libera tu mente, calzate las zapatillas, gritaaaaaa..... y marcha campeón que lo haces de puta madre y gente con tu calidad humana la necesitamos en esta vida. Disfruta de los buenos momentos y piensa que estás ahí entre los mejores del mundo porque te lo mereces. Lo que ocurre en una carrera, una temporada o un entrenamiento es consecuencia de la esencia misma de la vida. Todo es circunstancial, pasajero y mejorable. ¡Tio eres grande y jóven! ¡ Aun tienes mucho camino que recorrer en la vida. Disfrútala como más te gusta... marchando. Recuerda que muchos no hemos tenido tu oportunidad...lucha por nosotros y estamos contigo a muerte. !Arriba ese Molina,! ¡Cago en la putaaaa... con dos cojones.... hay que levanta el vuelo!
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Miercoles, 09 de Agosto de 2006 a las 00:00

Artículo de opinión de Javier Moñino

Juanma, seguimos a tu lado.
Sé que es un momento duro para Juanma Molina. Todas las esperanzas por lograr otra medalla en un Europeo se esfumaban ayer cuando un implacable juez le daba el tercer aviso y lo eliminaba a dos kilómetros de la meta.
Poco consuelo encontrará en cualquiera de las palabras que le digamos o le escribamos. Sólo el tiempo cura estas heridas.
En su caso, como gran atleta que es, sabe que hay mucho camino por delante. Goteborg no es más que otra estación.
Para mi, como sucedió con aquella lesión que le apartó del Mundial de París, quiero manifestar de forma pública mi admiración y apoyo a uno de los mejores deportistas de la historia de nuestra Región.
Es muy fácil estar ahí cuando llegan las medallas. Aquí Juanma, a tus amigos de elfaro, los tienes para siempre. Y no me olvido de Bejamín. El futuro está contigo. Sigue trabajando y los éxitos llegarán.
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Sabado, 01 de Julio de 2006 a las 00:00

Palabras de agradecimiento por Premio Fray Pasqual

Recibir el premio Fray Pasqual Salmerón en su primera edición es un honor inmerecido que me ha llenado de orgullo y que he aceptado sin dudar por el afecto que siento por mi pueblo y en especial por el Centro de Estudios Históricos Fray Pasqual Salmerón y la labor apasionada al divulgar y difundir de forma especial la historia de nuestro municipio.
Cuando Joaquín me transmitió el deseo de la Junta Directiva, valoré el alcance de una distinción que lleva el nombre de uno de los hijos más ilustres de Cieza. El Padre Salmerón, como expresó otro ilustre ciezano, Don Ramón María Capdevila, fue el único historiador que se ocupó con verdadero interés y amplitud en tratar los asuntos de Cieza.
Desde el máximo respeto y sencilla preparación histórica me aventuro a mencionar algunos aspectos conocidos por ustedes, de nuestro insigne franciscano. Dedicó su vida al estudio de trabajos teológicos, hagiográficos e históricos entregado por completo a la Iglesia, a su pueblo y a su querido Convento de San Joaquín.
La obra publicada en 1777, la ANTIGUA CARTEIA Ó CARCESA, HOY CIEZA VILLA DEL REYNO DE MURCIA suscita nuestro interés por el empeño de Fray Pascual, en demostrar que Cieza era la antigua Carteya, capital de reino Olcade, donde fundó su cátedra San Esicio, discípulo y compañero del Apóstol Santiago en su venida a la evangelización de la Hispania.
Su vida transcurrió entre libros, como pincelada decir que escribió y publicó, en 1801, el Suplemento a la Historia de Cieza pocos años antes de su fallecimiento.
La comunión entre cultura y deporte expresada en este acto me llena de satisfacción y convencimiento para seguir trabajando con ilusión en la superación personal. En el marco de la competición deportiva he experimentado ricas experiencias de estímulo, camaradería, comprensión, conocimiento y amistad. En el deporte se desarrolla una actividad que transciende el ámbito estrictamente físico-recreativo y que pueden generar una gama de valores auténticamente deportivos, en su sentido más auténtico y menos consumista, susceptibles de ser tenidos en cuenta por materia educativa del deporte que promociona el desarrollo personal y la convivencia social y tolerante entre las personas. Mi compromiso con el deporte no sólo plantea el crecimiento cuantitativo y numérico representado por medallas y registros personales. Acercarme a la realidad social que vivimos hoy en día, estar con los niños de nuestros centros docentes, que tanto necesitan de referencias positivas que hagan recuperar valores que puedan hacer más calido nuestro presente y mejorar nuestra calidad de vida, más allá de un discurso idealista y romántico del deporte.
Gracias de todo corazón por el apoyo que recibo continuamente y en especial en estos días tan emotivos donde he recogido los reconocimientos del colegio Jerónimo Belda, donde recibí una educación integral, y de mis amigos y compañeros del Centro de Estudios Históricos Fray Pascual Salmerón.
MUCHAS GRACIAS
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Miercoles, 28 de Diciembre de 2005 a las 00:00

Carta a los Reyes Magos 2006 por Juanma Molina

Me piden mis amigos de la O.J.E. que exprese mis sentimientos y recuerdos sobre la Cabalgata de los Reyes Magos a su paso por Cieza. Por mi carácter introvertido y reservado, me resulta una tarea sumamente difícil enfrentarme a un folio en blanco, e intentar plasmar con avidez todo esto, pero la ocasión lo merece.
La cabalgata de los Reyes Magos supone uno de los acontecimientos más esperados por todos los ciezanos, en especial por los más pequeños de cada hogar. La labor realizada, desde la Organización Juvenil Española, se ve recompensada con el aliento de todos cuantos recibimos a los emisarios de sus Majestades.
Recuerdo con especial cariño y añoranza cuando, el domingo precedente al 5 de enero, nos concentrábamos en la antigua Plaza de España (la que yo conocí en mi infancia) para escuchar atentamente el Mensaje Real en el que se comunicaba, a todos los niños y niñas de la localidad, la inminente llegada de los Reyes Magos de Oriente a nuestra ciudad. Yo no entendía muy bien que los pajes reales hicieran su aparición en un estrambótico Citroën descapotable dos caballos, pero la nota de color y modernidad resultaba agradable.
Para mí, el momento más entrañable del día, y puede que de toda la navidad, es la llegada de los Reyes Magos por nuestro Puente de Hierro, históricamente ligado a la vida y cultura de tantas generaciones de ciezanos.
Cada 5 de enero, cruzo el Puente de Hierro para realizar los entrenamientos de la tarde. En seguida, percibo que no es una tarde cualquiera de cualquier frío y húmedo invierno. Comienzo a sentir la metamorfosis del pueblo en un mega belén viviente, en el que los objetos inanimados cobran vida, al son de los villancicos que se escuchan en el muro; el río, las luces, los árboles, las piedras…, esperan con ansiedad la llegada de niños y mayores para recibir a los Reyes Magos, bajo la Estrella que ilumina la entrada de la ciudad. Comienzo los entrenamientos con la misma expectación con la que me presento en la salida de una gran competición. Me apresuro para terminar pronto mi acondicionamiento físico y así, poder celebrar la tan esperada llegada de los Reyes Magos.
La noche realza el brillo de las luces y el vaho que sale de unos pequeños y abrigados cuerpos, cuyas sonrosadas mejillas y ojos centelleantes, sumidos en el ambiente, están ajenos a unas temperaturas cortantes, pues lo único que importa, en este ansiado día, es el acontecimiento que se va a presentar en breve ante su expectante mirada.. Manuel Eloy Semitiel nos sumerge en esta noche mágica, mientras que las miradas atisban las primeras antorchas del cortejo real entre las copas de los viejos olmos del Maripinar.
Sin lugar a dudas, es una noche especial que impregna la atmósfera y contagia nuestros sentidos. Este año, no pediré los playmobil con los que jugaba cuando era niño, ni el coche teledirigido con el que maltrataba los muebles de mi cuarto todos los años, ni pediré el televisor de plasma, el dvd, ordenador, ni tantos otros objetos que todos deseamos que cubran los huecos que hay en nuestro hogar. Este año, prefiero que un hueco mayor, uno que ahonda en toda la humanidad quede desierto. Deseo que este hueco no sea cubierto por la guerra y el hambre, que cuando vea un nuevo telediario no muestre muertos, ni las deleznables armas que portan los hombres,… que recuperemos el sentido común y globalicemos la paz. Y que cada niño, cercano o lejano, pueda pedir en esta noche su deseo, sin importar que éste llegue en camello, en reno, o en un citroën dos caballos.
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Juanma en imágenes
Lugar de entrenamiento. Foto: Cristian Hervás
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